Historia de la Azotea

¿Quiénes somos?

Amor al cuadrado

Todo empezó con una historia de amor: el amor compartido por la gastronomía y el vino, y la sencilla filosofía de encaminar todos los esfuerzos a la experiencia del cliente, basada en la calidad del producto y en la excelencia del servicio.

Los fundadores y propietarios de La Azotea, Jeanine Merrill y Juan Antonio Gómez, se conocieron en Sevilla en 2002, y enseguida se dieron cuenta de que estaban perdidamente enamorados. Un año más tarde, decidieron emprender una vida juntos en la California de procedencia de Jeanine.

Juan empezó entonces una exitosa carrera en la hostelería: desde el primer peldaño, lavando platos y hablando apenas unas palabras de inglés, llegó en menos de cinco años a regentar las salas de algunos de los más conocidos restaurantes del centro de San Diego y del barrio de La Jolla.

Con todo ese aprendizaje basado en la práctica y con la experiencia de Jeanine en los aspectos financieros y en el servicio al cliente, decidieron regresar a Sevilla para montar su propio restaurante, desoyendo las advertencias de todos los que les desaconsejaron hacerlo.

La fórmula: (JxJ)=A2

Juan y Jeanine abrieron su primer bar de tapas en primavera de 2009, basado en el concepto innovador de ofrecer productos de una excepcional calidad en un cuidado y agradable ambiente informal. Tapas, vinos por copas, y por supuesto el fundamental énfasis en la atención a los clientes que se acercaban a descubrir una nueva experiencia.

Siete años después, con la imprescindible ayuda de un equipo increíble de profesionales que han adoptado como suya la filosofía de La Azotea, cuatro locales abiertos en Sevilla son el preludio de muchos más sueños.